martes, 8 de enero de 2013

no solo es alegría

La sonrisa no es solo síntoma de un momentáneo bienestar. Es una puerta que se abre para decirle al mundo estoy aquí esperando que te comuniques conmigo si te apetece. Cuando esa puerta se abre, lo personal deja de ser exclusivo y pasa a ser compartido; cuando ese mundo se enciende a través de la sonrisa, uno deja de estar solo y puede continuar su camino con la certeza de sentirse acompañado. La energía positiva que transmite una sonrisa no se extingue en uno mismo sino que se prolonga en los otros, como invisible semilla viaja de boca en boca y se prolonga; se recrea y se contagia. ¿No es un regalo maravilloso que cuesta tan poco y vale tanto?